San Juan, ¿una fiesta para todos?

Actualidad

La verbena de San Juan es una celebración con mucha tradición en nuestro país, aunque no a todos la disfrutan. Cada año cientos de perros y gatos sufren o se escapan de sus hogares por el terror que los petardos típicos de esta fiesta les provocan.

¿Por qué los perros y gatos tienen miedo a los petardos y ruidos fuertes?

En comparación con los humanos, los perros tienen un oído muchísimo más desarrollado. El sonido, transmisible por ondas, cuya frecuencia de vibraciones se mide en hercios (Hz). El promedio del espectro auditivo humano está entre los 20 y los 20.0000 hz, mientras que el de los perros se sitúa entre los 20 y los 65.000 y el de los gatos entre los 20 y los 60.000. El poder oír ultrasonidos que nosotros no escuchamos, incluso a mucha más distancia, y el hecho de tener orejas orientables y con muchos más músculos, les hacen percibir los sonidos con mucho más detalles y por ello, sentirse mucho más molestos, como si el sonido se les ampliase.

Advertisements

Factores que pueden intervenir en que el animal tenga miedo

Todos los animales, como los humanos, somos distintos, por nuestra personalidad, vivencias etc, por lo que no todos tememos lo mismo y en el mismo grado de intensidad. Factores genéticos, nuestra actitud, la exposición mayor o menor del animal a estos ruidos, el contacto con otros animales de actitud miedosa o el propio carácter pueden ser factores determinantes.

¿Qué síntomas presenta un animal con fobia a los petardos o ruidos intensos?

La taquicardia, los ladridos constantes, los temblores, el aturdimiento, la pérdida de control motriz y del esfínter (defeca y orina en casa), la falta de aire, las náuseas, la necesidad de beber continuamente y el jadeo. Son síntomas típicos de un ataque de ansiedad que también podemos sufrir nosotros.

Consideraciones importantes a tener en cuenta

Muchos perros y gatos sienten tanta ansiedad frente a estas situaciones que se dan casos frecuentes de pérdidas, defenestraciones u otras conductas nerviosas que acaban en tragedia. Y no solamente el día de la verbena, los días anteriores y posteriores también se tiran muchos petardos.

  • Es muy importante que los animales siempre se hallen chipados e identificados, por si, en el mal caso de que ellos escapasen, pudiésemos encontrarlos.
  • También es muy importante evitar salir con ellos en momentos de mucho ruido o a sitios donde sabemos que habrá pirotecnia que puede hacer que aparte de pasarlo mal, puedan huir. Bajo ningún concepto dejadlos sueltos y procurad que su collar y correa estén en buen estado.
  • Si es posible, intentad acostumbrar al animal de forma progresiva al ruido desde pequeños para que no lo asocien al peligro o se sorprendan.
  • Procuradles un espacio seguro y tranquilo. Entrarles su cama o caseta en una habitación lo más aislada posible o dejad que el animal busque el sitio donde refugiarse y estar cómodo y procurad cerrar ventanas y persianas para mitigar el ruido y evitar que huya. Poner música clásica o relajante puedo ayudarles también.
  • Haced que esté entretenido por ejemplo con juguetes interactivos o de mordida como un Kong y dejadles comida y agua. Una de las reacciones puede ser encontrarse muy sediento.
  • Trasmitidle seguridad presentando una conducta calmada frente a la situación y comprensiva. Él no tiene la culpa de comportarse así, ya que esto es debido al estrés y el miedo que padece. No lo castiguéis ni riñáis, ya que esto agravará mucho más su miedo y lo relacionará con una situación de peligro.

Si no nos es posible quedarnos con el animal, existen dos opciones, buscar una guardería para ellos (cada vez tienen más adeptos y son lugares donde se encuentran con otros animales y con profesionales que se encargan de ellos) u optar por pasar la Verbena en algún lugar alejado de zonas de celebración (cada vez hay más alojamientos petfriendly).

Finalmente, el método menos recomendable es la medicación mediante ansiolíticos, que siempre debe estar autorizada por un veterinario de confianza. A veces, algunas medicaciones pueden actuar como relajantes musculares pero no permiten que su mente se relaje, por lo que la sensación de ansiedad y miedo se incrementa al hallarse en una parálisis en la que no pueden reaccionar. Existen productos naturales que se le pueden dar desde unos días antes de la verbena para que vayan haciendo efecto de forma progresiva, son seguros​, con efecto relajante y ayudan a rebajar los momentos de estrés (multiva calming, adaptyl express).

Compártelo

Comment below